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miércoles, 14 de junio de 2017

It Was the Elf : Portugal y su stoner montañoso


Cuando uno escribe stoner inmediatamente viene a la mente el desierto californiano, las arenas cubriendo los olvidados caminos y el sol cayendo con todo su poder hasta crear alucinaciones llenas de colores. Sin embargo, el género ha cruzado las fronteras hasta llegar a inspirar a diversas bandas que viven en cualquier lugar menos en las dunas norteamericanas. Hoy la suerte nos ha hecho encontrar a It was the Elf, un grupo portugués que halla en las montañas la fuente perfecta para crear un rock crudo de guitarras desgarradoras y velocidades sostenidas.

Sin embargo, cuando pensamos en stoner nacido en Portugal, nuestras neuronas tienen como referentes obvios a bandas ya establecidas como KillimanjaroMiss Lava o PhaZer; tercio de poderosas muestras de lo que se hace en las costas lusitanas (Barcelós la primera y Lisboa, las segundas). Pero cuando pensamos en las zonas montañosas al interior del continente, la idea de que un grupo dedique sus esfuerzos a crear un sonido hiriente que cimbre el suelo desde sus cimientos resulta imposible, mínimo sorprendente.


Originarios del distrito de Guarda, a los pies de la Serra da Estrela, cinco jóvenes tomaron la furia que esconden los bosques para crear una densa banda de desgarradores acordes e hipnóticos riff herederos del stoner más clásico. Edgar Ferrão y Vasco Bicker en las guitarras, Diogo Ferreira en la voz, Israel Felix en la batería y Emanuel Mareco en el bajo le dieron vida a una pesada bestia que grita hasta sacudir la tierra, pero que a la vez esconde su fuerza bajo la imagen de un pequeño duende que se esconde en la frondosidad de los montes.

La primera muestra de lo que podía ser capaz It was the Elf fue Suspicious activity, un EP editado en marzo de 2014 con cinco rabiosos temas que lograron colocar a la banda dentro de la escena local, pero sería necesario que a su calidad interpretativa se le encausara para crear temas más definidos junto con una mejor producción técnica que lograra colocar a los instrumentos en su lugar justo. Esta primera mordida de los portugueses era una ruidosa y violenta prueba de lo que podían hacer, sin embargo el material requería aterrizar en su estilo sonoro para que desde un punto de partida explotara todo su potencial.


En marzo de 2016, la banda se encerró junto con Ricardo Bernardo en los estudios de Villa "L'Dourado" Resort ubicados en Viseu, Portugal para grabar su álbum debut, mismo que sería presentado en junio del mismo año bajo el nombre de Fire green. De esta manera, en 46 minutos quedaron condensados los esfuerzos de It was the Elf por establecer un estilo propio a través de aquel stoner desértico y el hard rock violento que se acerca peligrosamente al metal, además de construir una serie de temas redondos con visión clara y sonido perfecto que logra aprovechar todo el espectro auditivo.

Una ilustración hecha por Vasco Duarte que muestra a un búho anclando sus garras, a un lince rugiendo y a un jabalí de aterradores colmillos escondidos entre la hojarasca, nos remite inmediatamente a los territorios indómitos de los bosques que cubren las cadenas montañosas; pero al servir de portada para un disco logra rápidamente unir la fuerza sonora y lo violento de la naturaleza. Esta imagen encierra en su interior a nueve temas de riffs alucinantes hechos a base del fuzz más vibrante y los ritmos más ahogados en el misterio de lo que acecha dentro de la maleza.


Fire green es un disco que muerde y no suelta, un animal salvaje que muestra sus fauces para defender lo que es suyo, un rugido que truena las bocinas mientras la imaginación vuela en una desbocada carrera entre los milenarios árboles que cubren las lúgubres montañas. Desde el ácido viaje de humeantes guitarras que es "The ride on the white horse" hasta el ardiente zarpazo de "When beast collide", sin olvidar la aletargada "Nomads" y la hipnótica "Long time no see", Fire green nos ofrece una tormenta eléctrica que suspende por algunos momentos la obscuridad que se posa sobre las montañas. Pero contrario a lo que se podría pensar, el álbum de los lusitanos se engulle fácilmente gracias a sus riffs adictivos y a la construcción melódica de cada tema, ya que más allá de la ruidosa distorsión, la imagen que la banda busca recrear es alcanzada claramente.

Como un prueba de lo que hemos escrito hasta este momento, tomamos el primer aullido lanzado por el material. "The mountain's Elder" es una declaración de intenciones, una cruda advertencia de lo que se avecina y una confesión de sus influencias. Esta canción es quizá la más cercana a la escena de Palm Desert por su insistente figura y su imponente atmósfera, misma que se permite frenar un segundo para levantar la mirada y observar la magia del cosmos. El fuzz y las percusiones cavernarias toman el control mientras permiten sobrevolar el paisaje, eléctrico sonido que recorre los senderos del bosque hasta hacerlos propios, furia que exorciza las almas y libera los cuerpos para entregarlos a la salvaje danza de la madre naturaleza. Una voz se desgarra mientras cuenta la historia de aquel ser que resguarda las montañas y corre a la par de las bestias, el ser que atemoriza a los hombres mientras el viento que mece las hojas secas.

"Una vez que nazcas y te levantes sobre la montaña, tus ojos se abrirán más rápido para que puedas ver mientras corres entre ramas y piedras. Como guardián de esta montaña, siempre permanecerás firme, no te inclinarás ante nadie y no le temerás ni a monstruos ni demonios. ¿Caminarás como un rey? Eres un desconocido, sólo una sombra del hombre, un creador de vida bajo cualquier destrucción. ¿Correrás con las bestias? Eres un desconocido, sólo una sombra del hombre que es feliz por estar en libertad. Sólo podrás ser quemado por el sol y el olor de tu propia carne podrá durar miles de años. Montado sobre hojas muertas en el suelo, llegará tu día, aquel donde la pesada llave colgará del tronco más fuerte y donde tu cuerpo lentamente podrá descansar..."

Fire green está en estos momentos sobre los escenarios, lo que ha permitido a la banda alternar con Sulfur Giant y The Black Wizards, ademas de tener la oportunidad de formar parte del festival Stonefest 2017 a realizarse en  Asturias, España junto con Nashville Pussy, Dead Lord, Salem´s Pot, My Sleeping Karma y Black Rainbows. El poder de la montaña ha saturado las bocinas y su explosión ha llegado más allá de los límites posibles, logrando de esta manera que el nombre de It was the Elf salga de su natal Portugal y se instale como un referente obligado del stoner lusitano, uno con personalidad propia y un sonido que simplemente arrasa con lo que se ponga enfrente...

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